miércoles, febrero 01, 2012

(Más) cosas que cambian

Esta mañana fui a graduarme la vista. Como ya he comentado en ocasiones anteriores, recientemente he estado sufriendo bastantes más migrañas de lo normal, y sospechaba que podía deberse a un trabajo intensivo fijando la vista (dibujos, bisutería, ordenador, lectura...). Durante unos años llevé gafas, cuando era muy jovencita (entre los 12 y 18 años, más o menos, usándolas de manera casual en la facultad), ya que era miope y el fijar la vista de lejos (pizarra) me producía dolores de cabeza casi diarios. Las migrañas han ido y venido de manera intermitente a lo largo de los años (sobre todo en momentos de estrés), pero últimamente eran tan frecuentes como en aquella época pre-gafas de mi infancia/preadolescencia. Cuál no sería mi sorpresa al descubrir que la miopía había desaparecido casi por completo y, por otro lado, ahora tengo 0.75 en cada ojo de astigmatismo. Poca cosa, pero lo suficiente para joderme cada vez que me ponga delante del ordenador o de una ilustración. Me ha hecho bastante ilusión elegir unas gafas, aunque sólo sean para usar en casa mientras trabajo. Esta tarde iré a recogerlas; qué suerte que, a diferencia de cuando era una niña, ahora las haya tan baratas y con tanto donde elegir.

Con el paso del tiempo, el cuerpo cambia de tantas maneras que resulta curioso pasar de tener problemas para ver de lejos a tener problemas para ver de cerca; de tener la piel horriblemente grasa a tenerla demasiado seca; de tener un metabolismo activo y cierta constitución a estar siempre falta de energía y con sobrepeso. Lo curioso es que en el último par de años han variado tantas cosas importantes que cambiar las pequeñas ya no resulta tan difícil. Llevo 36 días sin beber y de repente, por primera vez en años, ya no tengo que beber, ya no lo necesito. Es increíblemente liberador. De repente me sobra energía, hago un montón de ejercicio, y el peso sobrante empieza a desaparecer por sí solo. A diferencia de cuando era una adolescente, cuando mi apetito y peso se regulaban solos, sin esfuerzo, ahora me produce mayor satisfacción. Estoy consiguiendo, por fin, algo que consideraba imposible durante años, y además siento que puedo mantener estos nuevos hábitos todo el tiempo que haga falta, que no me suponen un esfuerzo excesivo. En el fondo siempre se reduce a eso, crear hábitos saludables que puedas implementar sin problema en tu vida diaria (además, no tener todas esas calorías extra de alcohol ayudan muchísimo). Cenar ligero, ir andando a todas partes, tener un régimen de ejercicio, aunque sea mínimo, diario (ya haré otro post dedicado a la tabla de ejercicios que os mencionaba, que funciona de manera fantástica para gente vaga y en poca forma como servidora). Y el truco definitivo es llevarlo a cabo con otra persona, preferiblemente alguien con más disciplina que tú.

Es extraño. Toda la vida he considerado que no tenía fuerza de voluntad. Y a estas alturas me doy cuenta de que no es cuestión de tenerla o no tenerla, de tener más o menos, sino de saber cómo usarla. He empezado a analizar mis propias tendencias y ritmos: sé que si tengo que hacer algo que no me guste demasiado tengo que hacerlo a primera hora de la mañana, si no no lo haré nunca. He aprendido que comer ligero al mediodía evita que tenga sueño después del almuerzo, por lo que no necesito siestas y recupero horas que antes no tenía. Me he dado cuenta de que tengo que ser total y absolutamente estricta con mi horario de sueño, que saltármelo un solo día suele dejarme KO (¿fase retrasada del sueño, anyone?). Que eso de ser saludable suena muy muy aburrido, pero esto de sustituir las juergas nocturnas y un trabajo a trompicones por una hiperactividad productiva durante el día no está tan mal como lo pintan.

Ahora sólo me queda desvelar ese otro gran misterio: el dinero. Hmmm.

domingo, enero 29, 2012

Tacones de vértigo

Y no son de vértigo porque sean muy altos, sino porque Prada se ha inspirado en coches clásicos de los cincuenta. A mí me parecen muy originales, y muy bonitos, que es más de lo que puedo decir de las colecciones de ropa que pueden encontrarse para este 2012 en su página web (un poco como si mezclaras los estampados más horribles de los ochenta con la ropa más baratuna del armario de tu abuela). Más zapatos de esta curiosa colección aquí.






Leyendo: El nombre del viento, de Patrick Rothfuss
Escuchando: Cualquier cosa de Chopin o de Schubert.

jueves, enero 26, 2012

Corsés y otras vainas

Así que hoy es día 26 y se cumple un mes desde que me propuse dejar de beber. Como mencioné en la entrada anterior, no tenía muy claro qué haría una vez terminasen esos 30 días y sigo sin saberlo. Creo que necesito llevar más tiempo sin beber para realmente saber cómo me afecta a largo plazo.

Como reto para este mes de febrero tenía varias cosas específicas en mente, así que lo difícil es ver cuáles son mis prioridades. Por ahora seguiré sin beber, pero creo que me puede ayudar tener otro objetivo en mente para no estar todo el día dándole vueltas al hecho de que ya no estoy bebiendo (reíd si queréis pero en eso creo que he progresado, ahora sólo pienso en ello una o dos horas al día en vez de 12). Hasta marzo no hay una amenaza seria (la posibilidad de visitar de nuevo Santander, uno de esos lugares que asocio, ante todo, al buen beber y comer), así que creo que podré seguir sobria durante el mes de febrero. Creo no, empecemos por modificar el lenguaje. que puedo. Sé que lo voy a hacer.

Una cosa que siempre me había llamado la atención y que quería probar en serio es el waist-training o entrenamiento de cintura usando corsés. Me encantan los corsés, me encanta llevarlos y siempre me ha atraído la idea de modificar un poco la proporción pecho-cintura-cadera de manera permanente. Si no sabéis de lo que hablo, Wikipedia da alguna información (en inglés), pero hay bastante más por la red. No hablo de nada extremo, que además puede ser perjudicial para la salud, sólo para reducir unos centímetros de cintura y porque, qué coño, me encanta llevar corsé y me encanta sentir que, por una vez, mi espalda está bien recta (no soy la persona más derecha del mundo, me temo) y, bueno, también me gusta mucho a nivel estético. 

¿Inconvenientes? El waist-training debe realizarse llevando el corsé muchas horas al día, y para algo así, necesito un corsé específico para estar cómoda, que pueda llevar debajo, o encima de la ropa sin llamar mucho la atención. Tengo ya un corsé maravilloso, diseñado de hecho para reducción de cintura, pero es muy largo y es molesto llevarlo mucho tiempo sentada, ya que se clava la parte superior en las axilas (o bien la inferior en las caderas). Necesito un corsé corto, diseñado para reducción, y de tipo underbust, es decir, por debajo del pecho. Haberlos haylos, y puedo conseguirlos de manera relativamente barata, pero ahora mismo no puedo permitírmelo, y quiero empezar con un nuevo reto cuanto antes, por lo que desecho la idea hasta, posiblemente, el mes de marzo.

Tengo bastantes más cosas en mente, como volver a intentar los 30 días de meditación. El problema que encuentro con el tema de la meditación es que cuanto más medito, más preparada me siento mentalmente para llevar a cabo todo tipo de desafíos, y me vuelvo impaciente con el propio hecho de meditar, por lo que también creo que lo dejaré para más adelante. Así que qué es, ahora mismo, lo más importante. Pues ya que estamos con el tema de la salud, y esto de no beber y tal, debería centrarme en el ejercicio. Paso muchas horas delante del ordenador y necesito moverme más. Por lo general ya estoy haciendo bastantes cosillas, e intento, por lo menos, realizar tablas básicas de ejercicios además de andar lo más posible. Pero voy por rachas: a lo mejor estoy un par de semanas portándome fenomenal y luego, de repente, tengo una migraña, me resfrío o algo parecido, dejo de hacer ejercicio y luego tardo otra semana en volver a coger el ritmo. Lo que necesito es encontrar una manera de integrar un mínimo de ejercicio de manera diaria y llevarlo a cabo de manera constante, por lo menos durante 30 días para empezar a crear el hábito. Me gustaría volver a apuntarme a un gimnasio, pero me temo que eso también tiene su coste, así que por ahora tendrán que ser soluciones más caseras. Por ahora tengo una tabla de ejercicios bastante buena para hacer en casa que había estado haciendo a trompicones, y que va bastante bien porque exige poco tiempo y es progresiva, mi idea inicial es comprometerme a hacerla todos los días, además de volver a mi antaño saludable hábito de ir andando a todas partes (lo cual da bastante pereza cuando vives en la quinta puñeta de todo, con varios familiares con coche encantados de hacerte de servicio de taxi). Así que tocan 30 días de ejercicio mínimo, sin excusas ni pollas, y sois todos testigos. Por lo menos hasta que pueda comprarme el corsé.

Ah, en cuanto lo saque Anagrama en español, id corriendo a comprar The Sense of an Ending (o pilladlo en inglés si os atrevéis), de Julian Barnes. Una auténtica joyita.

Y más cosas... Ayer publiqué en el Facebook de Miss Cristal la pieza número 200, una pulsera con gatito. Me resulta surrealista pensar que ya he hecho 200 cosas (o más, ya que algunas fueron encargos que no llegaron a publicarse online), y que llevo ya más de dos años aprendiendo y vendiendo artesanía. La verdad es que está siendo una experiencia alucinante y espero poder seguir bastante más tiempo. También espero poder dedicarle más horas del día. Mil gracias a los que habéis comprado, promocionado y animado, y os pido fervientemente que sigáis haciéndolo. A veces es frustrante, pero también es tremendamente divertido.

martes, enero 24, 2012

28 días

No estoy hablando de una película de zombies (perdón, infectados), no. Me refiero al bastante menos emocionante (aunque para mí lo es, y bastante) hecho de llevar 28 días sin tomar una sola gota de alcohol. El día 26 de enero se cumplirá un mes desde que empecé.Y estas son mis conclusiones hasta la fecha:

1. No es más fácil ahora que cuando empecé. Sigue siendo muy difícil.

2. Las situaciones de mayor dificultad son aquellas que asocio al alcohol por hábito: Situaciones sociales, comer fuera y situaciones de dolor o ansiedad que antes trataba con alcohol (por ejemplo migrañas, síndrome premenstrual y dolores menstruales). En el caso de las situaciones de dolor, me toca o aguantarme o recurrir al ibuprofeno. Lo segundo no es algo que me guste hacer. Cuando tenía doce años sufría de migrañas diarias y me atiborraba de paracetamol, lo cual no le sentó muy bien a mi hígado, así que hoy en día intento consumir la menor cantidad de analgésicos y antiinflamatorios que puedo.

3. No tengo muy claro si merece la pena.

Precisamente por este punto tres, he elaborado una lista de ventajas e inconvenientes de no beber.

Inconvenientes de no beber:

-Mi vida social me resulta aburrida: No del todo cierto, pero casi. Empiezo a indentificar qué tipo de vida social disfrutaba por hallarme bebida, y qué tipo de vida social podría llegar a ser disfrutable sin necesidad de beber. Tengo que descubrir más actividades que entren en el segundo espectro. Lamento decir que, en general, estos 28 días, a pesar de mis mejores intenciones, han hecho que cosas que antes me emocionaban ahora sean muy aburridas.

-Echo de menos el placer que me producía beber. No encuentro ese mismo placer en otras cosas, por lo menos no por ahora. Tomarme un par de copas de vino con una buena comida, por ejemplo. Creo que ese es un placer que no termino de poder sustituir, y me pregunto si podré en el futuro.

-Ya no tengo "recompensa": El alcohol significaba para mí algo especial, una recompensa para una serie de esfuerzos, o si había tenido un mal día. No he encontrado nada que pueda sustituir ese subidón.

-No tengo nada para paliar el dolor: De nuevo, ante una migraña u otro tipo de dolor, tengo que recurrir a medicamentos. Para la depresión premenstrual no tengo nada, ante eso no hay quien pueda. Afortunadamente, ante episodios de depresión normal (no asociado con el ciclo menstrual) puedo ir tirando gracias a la meditación y el apoyo de amigos y familiares, y sé que siempre me queda la opción de volver a los antidepresivos.

-Aumentan de manera significativa las migrañas: ¿Coincidencia, síndrome de abstinencia, mayor estrés? Quién sabe, pero llevo semanas con migrañas casi a diario.

Si pudiera beber lo justo para compensar esos vacíos (beber con la buena comida, beber en situaciones de necesidad), sería lo ideal. Pero no sé si podría o si acabaría bebiendo de manera periódica otra vez, y eso es lo que temo. Nunca he sido de los de "una sola copa".

Ventajas de no beber:

-Mayor productividad: Esta es, sin lugar a dudas, la gorda. Últimamente el alcohol me sentaba especialmente mal, y hasta una cerveza podía producirme resaca. Además, una sola cerveza con la comida me daba sueño, reduciendo de manera significativa mi trabajo por las tardes; beber antes de dormir alteraba mi ritmo de sueño, lo que me impedía levantarme temprano. Exceptuando algunos días que no he mantenido mi disciplina de sueño habitual, he tenido bastante energía. Incluso los días que he estado resfriada he seguido trabajando casi sin parar, cuando lo que más me apetecía era enroscarme en la cama. Por otro lado, mis motivaciones son más potentes ahora que trascienden ese objetivo diario y limitado de meterse alcohol en el cuerpo. Esto, por otra parte, tiene su lado negativo: cuando estoy de vacaciones, cuando tengo que descansar, no puedo desconectar de esas motivaciones trascendentes. Ya no tengo alcohol para relajarme y despejar la mente cuando estoy por ahí divirtiéndome.

-Estar en control de lo que digo y hago, siempre: Tampoco es que hiciera grandes locuras cuando bebía, pero también está bien saber que cada decisión que tomas proviene de ti mismo, de manera no adulterada. Esto a su vez implica:

-Ya no tener una excusa detrás de lo que esconderse, un sitio donde huir: Estar siempre totalmente sobria me hace enfrentarme, una y otra vez, a cada cosa que hago. El tiempo se hace más valioso que nunca. Cuando miro atrás y evalúo los últimos diez años de mi vida, me doy cuenta de que podría haber triplicado mis esfuerzos de no haber recurrido de manera tan frecuente a la bebida. Sé que tendría que haberme enfrentado a las cosas en vez de haber huido de manera cobarde al alcohol. Los problemas seguían estando allí, pero al beber ya no me importaban. Ante la depresión y la ansiedad, bebía, en vez de buscar atención médica y comenzar a actuar en mi propio beneficio. Y tampoco me entendáis mal, tampoco es que me metiera una botella de vodka en el cuerpo cada mañana. Pero sí bebía lo suficiente como para vivir en una nube en la que el tiempo pasaba volando y yo me limitaba a dejarme llevar.

-Estar más sana: Supongo que esto tendría que ser cierto, aunque por ahora las migrañas me empujen a dudarlo. Por lo menos imagino que mi hígado está más limpio. También he perdido un poco (poquísimo, pero algo es algo) de peso. Esto tiene más que ver con la dieta y el hacer más ejercicio, pero a la vez sé que no sería posible si estuviera consumiendo las habituales 500 calorías extra (mínimo) que me proporcionaba el alcohol (además de que el alcohol reduce tu fuerza de voluntad, algo muy necesario para comer menos y hacer más ejercicio).

-Sentir que puedo hacerlo: Siempre me había considerado una persona con escasa fuerza de voluntad. El año pasado hice una serie de cosas que pensé que nunca podría llevar a cabo, demostrándome a mí misma que la fuerza de voluntad es algo que se cultiva, que no es innata. Ya había conseguido hacer los 30 días sin alcohol, pero una serie de circunstancias acabaron haciendo que poco a poco volviera a beber de manera periódica; sin embargo reduje de manera importante mi ingestión habitual. Así que sé que puedo llevar a cabo acciones que de entrada me parecen imposibles. Poco a poco intento convencerme a mí misma de que una vida sin alcohol es posible, y este convencimiento, esta visualización de mí misma sin beber es fundamental en el proceso, pero para ello tengo que estar completamente segura de ello...

No sé si estoy dispuesta a rechazar por completo el alcohol. Sé que puedo hacerlo, si lo he conseguido 28 días nada me impide conseguirlo otros 28, y otros 28, ad infinitum. Pero sigue habiendo placeres, como he enumerado, que no consigo sustituir y que creo que merecen la pena, como el hecho de poder relajarse estando de vacaciones con un buen vino y buena compañía. Lo que me resulta fundamental es que no quiero que el alcohol vuelva a interferir en mi vida personal y/o profesional, en mis motivaciones y metas principales. Si encontrase el modo de equilibrar esta balanza, tal vez obtendría buenos resultados. Pero por ahora quiero seguir sin beber un tiempo más, para ver si estos placeres son, realmente, insustituibles, o si son trucos de un cerebro adicto que busca ante todo esa liberación rápida de endorfinas que no ha encontrado todavía en otras acciones o sustancias. Creo que con el tiempo podré tomar una decisión definitiva.



jueves, enero 19, 2012

Paréntesis

El gato vuelve a tener problemas. Seguiremos informando.

domingo, enero 15, 2012

El verdadero valor de las cosas

Una de las cosas que más me ha llamado la atención desde que me he introducido en el fascinante mundo de lo hecho a mano, y que se aplica no sólo a éste, sino al comercio en todos sus aspectos, es el tema de los precios. Con el comercio general, no nos paramos mucho a considerar aspectos como el valor añadido, simplemente nos dejamos llevar por lo que nos ofrece la constante batalla de oferta y demanda: queremos un producto de la mayor calidad posible al menor precio posible. En principio, claro.

Porque en el fondo no siempre es así. No tenemos problema en adquirir productos de ínfima calidad si el precio es también ínfimo (léase Vidal, léase supermercados low-cost o incluso vuelos de avión tipo Ryanair). Nos quejamos, sí, pero sabemos que seguiremos adquiriendo estos productos porque queremos ahorrar dinero. Y también funciona al revés: no nos importa adquirir productos de precios muy elevados si consideramos que la calidad lo merece. Hablo de grandes marcas de diseño, aunque ahí también interviene el factor del prestigio de marca, o de productos de precios muy altos pero demostrada calidad (equipos de música Bang & Olufsen, televisores Sony, turrón 1880*).

¿Pero qué ocurre con lo hecho a mano? Se trata de un híbrido extraño. Por un lado responde a las leyes de mercado como todos los productos, pero por otro lado se mueve en el farragoso terreno del valor añadido, de una manera similar a cómo lo hacen marcas de calidad media que pueden permitirse precios elevados por el prestigio de marca (en el fondo uno no paga el producto, sino sus costosísimas campañas de promoción y su atractivo diseño): Tous, Benetton, etc. Del mismo modo, lo hecho a mano vende, por un lado, el producto, y por otro dos valores muy importantes: primero, que esto lo ha hecho a mano alguien, que no han intervenido máquinas, procesos de montaje y salarios injustos en el tercer mundo; segundo, que por las propias características de lo hecho a mano, es imposible crear en masa, y cada producto será, aunque levemente, distinto. Por tanto, obtienes exclusividad. O eso nos cuentan, sobre todo desde Etsy y otras empresas que hacen su agosto con la artesanía.

Un momento, ¿con esto quiero decir que lo hecho a mano no tiene salarios injustos?

Consideremos, por un momento, una evaluación idealista del producto hecho a mano, tomando como ejemplo un caso real. Llevo siete horas trabajando en un collar, y estimo que tardaré unas dos horas más en terminarlo. Pongamos que me adjudico un salario, tirando por lo bajo, que resultaría en unos 6 € por hora (eso si estuviéramos en una situación óptima en la que absolutamente todo lo que produzco se vende). También tengo que pagar Seguridad Social, impuestos, y etc, así que vamos a subirlo a 8 € la hora. Si tengo un local, tengo que pagar alquiler, facturas y etc, pero por ahora vamos a dejar eso de lado, ya que trabajo desde casa y afortunadamente no tengo que pagar facturas al estar en el hogar familiar.

A 8 € la hora, el collar ya tendría un coste de 72 €. Los materiales me han costado unos 15 €**, y eso también tirando por lo bajo (cuentas, pintura, barniz, fornituras). El resultado, sin meternos en IVA y etc., sería de un precio para el collar de 87 €. El comprador tendrá también que pagar gastos de envío, entre 4 y 5 € por correo certificado. En resumen, estamos hablando de una pieza que le costará más de 90 €, y ni siquiera está hecho de plata de ley, que es lo que el cliente suele exigir cuando se encuentra con piezas de ese precio (algo desternillante teniendo en cuenta el coste actual de la plata).

El collar seguramente se pondrá a la venta rondando los 60-70 €, y habrá quien, estando totalmente enamorado del collar, se queje del precio. Esto se debe a dos factores:
-el cliente no acepta el coste del valor añadido, es decir, espera un producto hecho a mano a precio de producto manufacturado.
-el cliente observa que otros vendedores de productos artesanales ofrecen precios mucho más bajos. El cliente no es consciente de que estos vendedores no intentan vivir de su trabajo, sino que son personas cuyo hobby es realizar productos artesanales y no les importa perder dinero con tal de tener la satisfacción de que alguien adquiera su creación. Generalmente estos suelen ser, por otra parte, generadores de productos de baja calidad (por falta de experiencia, falta de motivación económica, etc.), pero de vez en cuando te encuentras con casos escandalosos como increíbles collares de pedrería bordada (que podría estimarse perfectamente en 30 horas de trabajo, o más) por poco más de 100 €.

No critico esta actitud, ni mucho menos, al final es ese cliente el que manda, el mercado no entiende de moral o retribución justa. Pero pensad en ello la próxima vez que adquiráis un producto hecho a mano, valorad realmente cuánto tiempo se ha invertido en éste, y el coste material de su fabricación (ojo, que esto también lo digo en el sentido contrario, ¿realmente quieres gastarte 40 € en un collar "hecho a mano" que consiste en una cadena con una piedra colgando, de los cuales hay ocho mil exactamente iguales por todas las redes de supuesta artesanía?). Tal vez llegó la hora de comprar menos pero mejor, de reducir la basura que nos rodea para adquirir objetos únicos, maravillosos, que nos duren mucho tiempo y que despierten la admiración y curiosidad de los que nos rodean. Y está claro que hablo desde mi propio interés (ahí tengo mi página de Etsy, de Artesanio y de Facebook), pero también en el de tantos creadores alucinantes, auténticos artistas, que tienen que vender a precios de risa sus productos hasta conseguir que su marca alcance cierto prestigio que justifique unos precios que, de hecho, están más que justificados (si lo consiguen, claro).


*Para todos los escépticos: Probadlo.
**Aquí caigo en la contradicción. Me cuestan 15 € porque son materiales de calidad media, hechos en cadena, en masa, que intento optimizar. Si comprara materiales de óptima calidad, hechos y cortados a mano, serían más bien 50 €. Poco a poco procuro adquirir cada vez más materiales de este tipo, pero estamos en las mismas, se elevaría el coste de manera inaceptable para el comprador.

viernes, enero 13, 2012

Quejas y lamentos

Ha sido un día duro, me estoy resfriando y mi cerebro está convencido de que lo único que merecería ahora mismo la pena sería un buen vaso de Rioja. Es complicado esto de decirle, una y otra vez, a mi cerebro que no tiene razón. Hay momentos en los que realmente sientes que la vida sin alcohol es un aburrimiento tremendo.

Por lo visto algunas personas generan más endorfinas con el alcohol que otras, por lo que se acentúa el sentimiento de "recompensa" (o eso dice este estudio). Cuando estás a dieta, no bebes y la persona con la que te apetece follar está a unos mil km de distancia, la vida se hace muy aburrida, indeed.

Y sólo llevo 18 días. O más bien, ¡he conseguido no beber durante 18 días!

jueves, enero 12, 2012

Gaultier does La Perla

Me encanta cuando se conjugan los astros y se combinan cosas que me gustan. Así que cuando me enteré de que Jean Paul Gaultier ha diseñado una línea especial de lencería para La Perla, no pude evitar emocionarme un poco (claro que emocionarme es lo único que voy a hacer, hay ciertas cuestiones prácticas que me impiden ahora mismo hacer más al respecto, entre las que sobresalen mi falta de solvencia económica, mi actitud ante las marcas hipervaloradas y la falta de tallas grandes de éstas) y poneros un par de fotos. He de reconocer que me esperaba algo más barroco, más en la línea de la primera imagen, pero lo demás tampoco está mal, con cierto aire bondage en la línea de Bordelle. También tengo que decir que me decepciona la elección de modelo (y maquillaje y peluquería). De Gaultier y La Perla me esperaba a alguien más glamuroso y con más curvas.




Más imágenes e información en la web de Gaultier.

miércoles, enero 11, 2012

Metamorfosis, para José Antonio Cotrina



Metamorfosis


Mi corazón no late de la manera que latía antes
mis tripas no se enrrollan de la manera que se enrrollaban antes

mi cuerpo ya no funciona, olvidado en su miseria y desgracia
responde sólo a impulsos de escape relacionados con este nuevo viaje
mis córneas ya no reconocen libretas de arcaico desconsuelo

soy mi propia segunda edición. Corregida, ampliada, anotada, encuadernada en pieles de
[lujo.



...........................................................

-Disponibilidad de original: No disponible.
-Disponibilidad de reproducciones/láminas: Disponibles (contacta conmigo en proyectopoema@gmail.com)

¿Te gusta, quieres uno para ti? Sólo tienes que pedírmelo dejando un comentario en el blog y enviándome tu dirección postal a proyectopoema@gmail.com (¡es gratis!).
Más información aquí: http://y-el-exhibicionismo.blogspot.com/2011/01/os-acordais-de-aquel-proyecto-del-que.html

También puedes solicitarlo en la página del proyecto en Facebook: http://www.facebook.com/pages/Proyecto-Poema/190356781015348

Puedes ver todos los posts relacionados con el proyecto (incluidos los propios poemas) pinchando AQUÍ.

Por favor ayúdame a promocionar el proyecto compartiendo este post en las redes sociales o tu blog, o compartiendo la correspondiente publicación en Twitter (@proyectopoema) o en Facebook. O simplemente háblale de él a alguien. Toda ayuda, por pequeña que sea, se agradece :)


lunes, enero 09, 2012

21. Nombra una cosa que creas que saque lo mejor de las personas

Lo complicado aquí es mencionar una sola cosa, supongo. Al fin y al cabo, cuando uno se pone a pensar, hay muchísimas cosas que sacan lo mejor de nosotros. Los bebés, por ejemplo. Aunque personalmente no los aguanto y no les veo el atractivo, hay una sorprendente cantidad de personas que al ver un bebé se ponen total y absolutamente tontos, en el buen sentido de la palabra. La música, y el baile. Las desgracias y las muertes (aquí hay quien, al demostrar de qué está hecho, demuestra que está hecho/a de azúcar, especias y cosas bonitas). Y por supuesto, el mar. No sé cómo ni por qué, pero el mar hace que a muchos les entre una extraña calma y paz. A mí, desde luego, me ocurre. Si me alejas del mar mucho tiempo acabo con claustrofobia. Su efecto beneficioso es tremendo. Sentarmee en la orilla y dejar que las olas rompan a mis pies me produce una sensación maravillosa. Esta foto es de mi playa más cercana, y aunque la calidad de la foto es pésima por ser de la cámara del móvil, os prometo que los colores no tienen ni un ápice de Photoshop:

                                   

Recientemente hice un pequeño viaje turístico en barca por la bahía de Santander, y me encantó la diferencia para con la costa malagueña. La luz, el color del agua (y el viento, claro), no tienen nada que ver. Aunque el viaje en barca fue divertido, el mejor momento de mar en Santander fue un día de tormenta, en que recorrimos su paseo marítimo bajo la lluvia, viendo las olas gigantescas bajo un cielo amenazante. Distinto, sí, espectacular, pero por ahora me quedo junto al Mediterráneo. Será por el mar, será por el clima, será por la gente, o será por vivir en una zona que me ofrece perlas como esta:


Así que ya sabéis, si venís por estos lares, acordaos de cagar gatos, periquitos o conejos enanos.

Leyendo: Las fuentes del paraíso, de Arthur C. Clarke
Escuchando: Algún concierto de Schumann

Nota: Ebony está mejor, le han quitado la sonda y está mucho más animado. Con todo, hay muchas posibilidades de que se repita la obstrucción y tengan que volver a sondarlo. Toco madera, cruzo los dedos y todas esas cosas.





sábado, enero 07, 2012

Buenas noches

Como siempre, para mí es fundamental mantener cierta disciplina con mis horarios de sueño, para evitar el temido insomnio y para no pasarme el día cual zombie. Aunque pasé un tiempo con sueño bifásico, y no me iba mal, era demasiado fácil cargarse el patrón de sueño cuando no tenía oportunidad de dormir por la tarde. Así que he vuelto al patrón que mejor me suele funcionar, acostarme muy temprano y levantarme muy temprano, y ahora que no estoy bebiendo es increíble la facilidad con la que cojo el sueño, por no hablar de la energía que tengo durante el día. Excepto, claro, cuando me salto el patrón. Anoche, entre lo del gato y otras historias acabé acostándome a las mil, y esta mañana me levanté tarde. Tengo una migraña y sólo puedo pensar en dormir, y en camas. Así que he recopilado algunas de mis actuales favoritas.







viernes, enero 06, 2012

Inciso felino

Ebony está malito. Tiene cálculos en el tracto urinario y no han conseguido sacárselos a la primera. Ahora van a sondarlo otra vez. Deseadme suerte :(


Actualización 07/01/2012: Mil gracias a todos los que os habéis interesado por el gato. Me han llamado hace un rato diciendo que han podido desalojar la obstrucción y que ya orina con normalidad. Si todo va bien podré recogerlo a la hora de comer.

jueves, enero 05, 2012

Eléctrico, poema para Abelardo



Eléctrico


Todo sobre ti es eléctrico
redundante, clímax
las partículas de aire y polvo que circundan tus feromonas hablan idiomas que puedo alcanzar
que puedo morfosintactizar
como una corriente alterna que regresa a casa.

Todo lo que existe en tu cuerpo
está inventado para herir y chocar
hay un maremágnum de especias perniciosas encarceladas entre frente y rodilla entre labios y labios
y todo lo que tú significas todo lo que nunca ha existido todo lo que se escapa de escalas
medidas y razones lógicas
la maldición de retornar al hogar
a la chimenea foránea de un salón inquieto
combustión en proximidad de energía pura, paralelos de supernova desviándose al infinito
me aturde una y otra vez
prolongándose hasta el arquetipo.

Todo sobre ti es eléctrico
y todo sobre nosotros arde, impreso en láser sobre una pantalla en binario
impreso con pliegues en el lector electrónico de nuestra Gmayúscula.
Impreso con vals de carne en nuestro sexo y con mensajes escondidos en nuestra marcación.


--------------------------------------------------
Abelardo solicitó un poema erótico. No sé si este al final salió muy erótico, pero creo que sí capta la electricidad presente en una relación sexual de esas que te dejan casi sin conocimiento.

¿Te gusta, quieres uno para ti? Sólo tienes que pedírmelo dejando un comentario en el blog y enviándome tu dirección postal a proyectopoema@gmail.com 
Más información aquí: http://y-el-exhibicionismo.blogspot.com/2011/01/os-acordais-de-aquel-proyecto-del-que.html

También puedes solicitarlo en la página del proyecto en Facebook: http://www.facebook.com/pages/Proyecto-Poema/190356781015348

Puedes ver todos los posts relacionados con el proyecto (incluidos los propios poemas) pinchando AQUÍ.

miércoles, enero 04, 2012

Regalos de este año de Navidad y Reyes:

-Un anillo gigante de acero con cristal púrpura que es lahostiaenverso.
-Una caja llena de libros: La casa de la colina negra, El mapa del tiempo y 1806, de la mano del señor que escribió, precisamente, La casa de la colina negra.
-Inscripción y pasta para la Murcia Lan Party.
-Dos corsés preciosísimos.
-Un montón de collares para deshacer y quedarme con las cuentas y abalorios.
-El pack completo de Oblivion.
-Un año nuevo que promete.

lunes, enero 02, 2012

Más cosas a propósito del alcohol

En referencia a comentarios que he recibido al anterior post, tanto en el propio blog como fuera de él, quería añadir algunas cosillas.

Algunos estudios demuestran que el problema de los alcohólicos no es tanto que sean adictos al alcohol sino que tienen una personalidad adictiva o que están predispuestos, de manera biológico o genética, a ser adictos a esta (u otra) sustancia. Por esto el alcohólico no puede beber nada, si consume aunque sólo sea una copa inmediatamente entra de nuevo en el ciclo vicioso. Es decir, aunque muchos de vosotros podéis salir, beber, el rollo de siempre sin mayor preocupación, o incluso tomaros un vinillo en casa con la comida sin mayores consecuencias, para otros es un callejón sin salida, nunca podrán simplemente tomarse una cerveza. De una manera similar, hay personas que sólo fuman ocasionalmente (aunque son las menos, y suelen acabar convirtiéndose en fumadores asiduos) o sólo consumen otro tipo de drogas (cocaína, cafeína, incluso azúcar) de manera eventual. Yo misma tengo una necesidad casi física de consumir alcohol, pero puedo eliminar el dulce y el azúcar de mi dieta sin ningún problema, algo que para otras personas es del todo inconcebible. Puede que en mi caso esto sea porque a lo largo de mi infancia y adolescencia apenas se ha consumido dulce en el hogar familiar, así que no lo echo en falta. Con la cafeína me pasa algo similar: como no me gusta el café, no tengo esa obligación burra que tienen tantos de consumir grandes cantidades de cafeína. Consumo coca-cola o té con cierta frecuencia, pero más bien porque suelo tener la tensión baja y es una manera eficiente de subirla. En ese sentido tengo cierta obligación por consumir cafeína, pero no una necesidad ni una adicción.

Creo que en el fondo todos tenemos una personalidad adictiva (todos tenemos nuestras adicciones, más o menos perjudiciales), pero algunos, por características biológicas o educativas, tendemos a unas más que a otras. Ojalá desarrollase una adicción al agua, al ejercicio o a cualquier cosa saludable.

En cualquier caso, ya van 8 dias sin probarlo. Los primeros días es difícil, como siempre, pero me está costando menos que otras veces. Tal vez influya en esto que por una vez me he dado cuenta de que llevo intentando dejarlo más de seis años, y que es ahora o nunca, que no puedo seguir con la misma dinámica de siempre. Lo que sí noto más que en otras ocasiones es el síndrome de abstinencia físico, algunos días me duele la cabeza por las mañanas (me levanto con una especie de resaca aunque no haya bebido) y con frecuencia estoy más susceptible que de costumbre y de mal humor.

Como dije en el post anterior, no sé si será para siempre o para un tiempo limitado, tal vez sólo hasta que pierda algo de peso para poder recuperar mis vestidos favoritos del armario. En cualquier caso, se trata de de hacerme a la idea de que vivir sin alcohol es posible, algo mucho más difícil de lo que parece.




Propósitos de año nuevo

Ya está aquí, ya llegó. La hora de rendir cuentas y de proponerse cosas para mejorar nuestra vida futura. Generalmente la llegada de un nuevo año se asocia a esto; a reflexionar sobre el año que dejamos atrás y a pensar en cómo hacer que este que entra sea mucho mejor.

El problema de los propósitos de año nuevo es que no suelen durar mucho, así que tampoco le veo mucho sentido a hacer una larga lista de cosas que probablemente no vaya a cumplir. Por lo general seguiré con temas que me propongo casi a diario. Tal vez la única novedad es que he dejado otra vez de beber, y tengo la sensación de que esta vez sí puede ser la que consiga pasarme por lo menos una temporada larga de abstemia. Aunque es difícil, me he dado cuenta de varios aspectos fundamentales, que me ayudan a identificar las situaciones "de riesgo" y a reinventar mi vida lo suficiente como para durar un tiempo sin beber:

-Beber es casi una obligación social. A diferencia de los fumadores, por ejemplo, a quienes se les anima para que dejen de fumar, dejar de beber suele producir desconcierto y, a veces, irritación por parte de los que te rodean. Personalmente entiendo que pueda haber cierta desconfianza e incredulidad para conmigo, ya que tengo ya como costumbre abandonarlo un tiempo y luego volver, una y otra vez. Pero me irrita sobremanera la insistencia."Venga, porque te tomes una no pasa nada". Parece que la gente no sabe beber si no es acompañada, y reconozco que yo misma he pecado en este sentido con no bebedores. Cuando bebes te es inconcebible que alguien elija, por su propio pie y sin obligación médica o similar, no consumir alcohol. Es muy difícil explicarle a alguien que si me tomo una acabaré tomándome cinco, y lo peor de todo es que será vuelta a empezar. Beberé mañana, y pasado, y al otro. Y dejarlo otra vez será aun más difícil (por no hablar del síndrome de abstinencia que tarda entre tres y siete días en largarse, por lo menos en mi caso: dolores de cabeza, fatiga y muy mala leche).

-Nadie entiende por qué quieres dejar de beber. Incluso cuando no podía beber por exigencias de una medicación, había quien casi me metía la copa en la boca. Y no es que yo consuma grandes cantidades de alcohol, ni vaya más allá de cervezas y vinos. Pero sí lo he hecho en el pasado, como manera de combatir el estrés y la depresión. Y levantarse todos los días con resaca no es nada productivo, hasta el punto de que tengo la sensación de que algunos años están borrosos, desaprovechados. En el último año he reducido de manera muy significativa mi ingesta alcohólica. Y aun así es demasiado. He llegado a un punto en el que a mi cuerpo no le gusta nada el alcohol. Sea porque recuerda esas resacas tan brutales que tenía en el pasado o sea por propia supervivencia, ha decidido que incluso una sola copa de vino se me va a quedar en la cabeza como un tambor desagradable. Y luego está el tema del peso, claro. No voy a decir cuánto he engordado en los últimos años por beber, porque sinceramente, me da bastante vergüenza. Y todo esto es algo que, a las tres de la mañana, es muy difícil de explicarle a un amigo o una amiga borracha.

-Es muy difícil tener una vida social sin alcohol. Por la presión mencionada, y por el tipo de ocio que suelo practicar fuera de casa, que es, básicamente, beber y comer con amigos. Cambiar el "vamos al bar este a ponernos ciegos de pintas de cerveza y tapas mientras arreglamos el mundo" por "¿te apetece un té verde está tarde?" es bastante complicado para mí y sé, por experiencia, que estaré unas semanas, por lo menos, casi sin salir de casa para evitar tentaciones innecesarias. Además, cuando los demás beben y tú no, simplemente estáis en fases diferentes de interacción. Lo que a ellos les divierte a ti te aburre. En resumen, no beber cuando sales es muy aburrido. Es necesario reinventar tu vida social y modificar tu ocio.

Por otro lado, la sensación de claridad mental y de, no sé, limpieza, que tienes cuando llevas unas semanas sin beber es maravillosa. No sé si este propósito será para siempre, para unos meses o para 30 días. Por ahora quiero que dure lo más posible. Puede que caiga otra vez, como suele ocurrirme, pero que no sea por no intentarlo.

Leyendo: Corazones en Atlantis, de Stephen King
Escuchando: El murmullo de mi ordenador.

domingo, enero 01, 2012

Proyecto Poema: Modificaciones importantes

El tema del Proyecto Poema es algo que llevo rumiando desde hace ya unos meses. En primer lugar, cada vez me cuesta más desprenderme de los originales. Tened en cuenta que son horas y horas de trabajo que, por mucho que me guste realizar, tiene su esfuerzo y me quita tiempo para hacer cosas más rentables. Me duele bastante enviarlos, dejan un vacío.

Por un lado, el proyecto se basaba en la alegría de compartir con los demás. Pero también era, en cierto modo, un experimento. Un experimento para conmigo misma, para saber cómo me haría sentir realizar algo tan elaborado sin retribución económica ni práctica; y por otro lado un experimento con los demás, para ver si la gente está dispuesta a pagar algo por un proyecto artístico, o si ayudaría con la promoción del proyecto. Tenía en mente tal vez terminar publicando en papel el proyecto a través de Crowdfunding o algo similar, y quería ver si la gente estaría dispuesta a comprarlo o por lo menos contribuir para su edición.

¿La respuesta corta? No.

En lo que llevamos de proyecto, 19 poemas, he recibido dos donaciones y he vendido dos de mis libros (libros por los que percibo un 10%). Exceptuando a un par de personas, los posts del blog y en Facebook apenas se comparten. En resumen, a veces me da la sensación de que los poemas van a la nada. Como no soy una monja tibetana y no creo en el arte totalmente efímero, esto me preocupa. Y lamento decir que, en lo que se refiere al experimento para conmigo misma, soy tan egoísta como cualquiera.

Por supuesto que el proyecto no tiene ánimo de lucro, pero esperaba por lo menos cubrir los gastos de materiales y de envío. ¿Se han cubierto? Ni de lejos. Y no es que ande muy sobrada de pasta, así que me planteé que iba siendo hora de encontrar alguna manera por la que pudiera seguir ofreciendo un producto gratis, pero ofrecerle al receptor un plus que tendría algún coste asociado.

Así que a partir de ahora (o más bien después del poema de VMGB, con quien ya tenía acordado de antes un poema en concreto original), lo haremos de la siguiente forma. Se recibirán los poemas por correo ordinario, y no serán los originales sino impresiones de alta calidad en papel fotográfico. Tened en cuenta que esto también implica gastos para mí pero por lo menos podré quedarme con los originales. La opción de donar seguirá disponible, pero...

Si alguien quiere el original, lo recibirá, y por correo certificado. Pero tendrá que pagarlo. No sé todavía cuál será el coste, pero imagino que rondará el mismo precio que tienen en Etsy, es decir, entre 25 y 30 €.

Yo creo que es justo y que así ganamos todos.


(Imagen de Shepard Fairey)

martes, diciembre 27, 2011

20. Háblanos de tu mayor miedo

¿El mayor miedo? Creo que la respuesta es universal, ¿a qué se puede tener más miedo que a dejar de existir? Es probable que todo el mundo conteste a esa pregunta con una respuesta similar: la muerte (y, en consonancia, a pasar por la vida de puntillas, sin dejar nada atrás). Pero dejando de lado lo más obvio, es complicado pararse a reflexionar sobre miedos, más que nada porque uno suele pensar que aquello que se ignora acabará desapareciendo. Generalmente tengo miedo a todo lo que represente una falta de estabilidad bajo mis pies: subirme a una escalera de mano, a unos patines, a una bici (curiosamente no tengo miedo de ir de paquete en una moto, pero jamás llevaría una yo sola). No tengo vértigo en sí, miedo a las alturas, sino miedo a caerme. No me importa asomarme desde un vigésimo piso si siento que el suelo está firme bajo mis pies, pero es subirme a un patinete y mi cuerpo empieza a sufrir espasmos de terror.

Tal vez esto provenga de un miedo más profundo a hacerme daño, al dolor y/o a la inconveniencia de dañar algo en mi cuerpo de manera irremediable. Y aquí entra otro de mis miedos recurrentes: parir. Por un lado no tengo intención de tener hijos (no me gustan los niños, y apenas puedo sobrevivir económicamente yo sola), pero tengo pesadillas de manera constante sobre el hecho de parir. Me parece algo monstruoso. Y también está el tema de la desaprobación ajena, a no ser querida. Supongo que ese, junto al de la muerte, es uno de los temores más comunes.

(Imagen de Joshua Hoffine, galería completa aquí).


miércoles, diciembre 21, 2011

La casa invisible

No es que sea muy aficionada en general a las cosas invisibles (eso de no poder verlas les quita gracia, qué le vamos a hacer), pero algunas me llaman la atención, sobre todo cuando producen ilusiones ópticas en el diseño, como es el caso de esta bañera de Stern McCafferty:



También es un concepto que funciona bien para los altavoces, como con estos de los suecos People People, que además se montan en casa a lo Ikea:


Muji hace una cosa parecida. No son transparentes pero los montas tú, con una facilidad impresionante (son de cartón). Otro día hablaré del maravilloso rotulador/brocha de Muji (gracias a Alfredo y a Raquel por la recomendación), pero necesitaré más tiempo y mucha más saliva:

Pero, volviendo al tema de la bañera, no hay nada como el agua para aprovechar realmente los efectos de la transparencia. Y si no, que se lo digan a los afortunados clientes de este hotel de las Maldivas:




P. D.: Justo hoy he terminado la entrega más reciente del Proyecto Poema. Lo que estoy sopesando, dada la fragilidad del original y otros factores que ya os explicaré, es enviar una copia en vez de ésta. Aunque por fin empiezo a tomar decisiones acerca de adónde va encaminado el Proyecto, cada vez me cuesta más desprenderme de los originales, y con las copias tal vez se pierda un poco el concepto original de enviar obras manuscritas. Por otro lado, la tinta de color y el papel fotográfico salen caros. Decisiones, decisiones.

martes, diciembre 20, 2011

Una de diseño

Hace poco descubrí a Melissa Manfull. No sé si la conocéis, pero es una artista que se dedica a combinar diseños precisos, obsesivos, casi arquitectónicos, con un delicado toque de creatividad y color que me llama bastante la atención. Éste en concreto me ha gustado porque creo que podría aplicar una idea similar para alguna entrega del Proyecto Poema:



Pero sus imágenes más recientes son incluso más elaboradas y bastante más espectaculares:



Podéis encontrar más trabajos suyos en su web.

Leyendo: Recién terminado Los huevos fatales, de Bulgákov (¡gracias, Jorge! A ver cuándo puedo devolvértelo). Ahora con Las fuentes perdidas, de José Antonio Cotrina.
Escuchando: Uncle Jonny, The Killers.


“Fall in love with some activity, and do it! Nobody ever figures out what life is all about, and it doesn't matter. Explore the world. Nearly everything is really interesting if you go into it deeply enough. Work as hard and as much as you want to on the things you like to do the best. Don't think about what you want to be, but what you want to do. Keep up some kind of a minimum with other things so that society doesn't stop you from doing anything at all.” 
― Richard P. Feynman

(Traducción muy rápida y libre: "Enamórate de alguna actividad, y llévala a cabo. Nadie descubre nunca de qué va la vida realmente, y no importa. Explora el mundo. Casi todo es muy interesante si profundizas lo suficiente. Trabaja tanto como quieres en las cosas que más te gusta hacer. Por otra parte, ocúpate mínimamente de todo lo demás, lo justo  para que la sociedad no te pare los pies.").

domingo, diciembre 11, 2011

19. Escribe sobre algo que te habría gustado saber cuando eras más joven. ¿Cómo crees que te podría haber ayudado?

Siguiendo con las 80 ideas para diarios y blogs de Tom Slatin, se nos presenta un tema que, personalmente, podría tirarme horas contestando. Hay muchas cosas que me habría gustado saber cuando era más joven, sobre todo antes de los 15 años, y que creo que me habrían hecho, si no más feliz, un poco menos desgraciada. Y es que yo era una adolescente bastante tristona y perdida que hasta los 15 no comenzó a darse cuenta de algunas verdades fundamentales, como las siguientes:

-Olvídate de estudiar tanto, en el fondo no te va a servir de gran cosa. En teoría me podría haber dado cierta disciplina, pero como era más bien una estudiante de esas que lo dejaba todo para el último momento, confiando en mi excelente memoria, tampoco sirvió para ello. Sólo sirvió para hacerme complaciente, obediente, y crear una distancia insalvable con compañeros de estudio. Creo que de haber dejado de lado un poco los estudios impuestos y haber dedicado ese tiempo a otro tipo de actividades intelectuales, el provecho sería bastante mayor.

-No desprecies a nadie por ser menos inteligente que tú. Aunque culpaba a muchos de los que me rodeaban por dejarme de lado (por ser diferente, por no gustarme las mismas cosas), es posible que parte de ese rechazo proviniera de mi propia arrogancia. O tal vez al revés, tal vez esa arrogancia era un método de defensa. Sea como sea es algo que me digo hoy en día y que tendría que haberme dicho en aquella época: no seas tan snob. Este conocimiento viene de encontrarme con gente mucho más inteligente que yo, ver su comportamiento de capullos integrales, y darme cuenta de cómo me comporto yo misma a veces.

-No te preocupes tanto por ser como los demás, por integrarte. Al final, la gente te respetará por ser diferente. Esto ya me lo decía mi madre, pero con cierta edad en la que lo más importante es formar parte del grupo, puede ser difícil de creer. La primera vez que escogí mi propia ropa, la primera vez que me teñí el pelo, la primera vez que me compré un disco que no salía en los 40 Principales, la primera vez que me hice un piercing, la primera vez que realicé algún acto sexual que nadie de mi entorno hubiese llevado a cabo: primeras veces emocionantes y espléndidas.

-Masturbarse no te mandará de cabeza al infierno. Y ya que estás, cámbiate a un colegio laico.

-Aprende a meditar y a combatir el estrés, porque poco a poco se va a acumular y te va a joder total y absolutamente la salud dentro de unos años. Ah, y la depresión es una enfermedad. No esperes ocho años para tratártela.

Optaría también por "hagas lo que hagas no montes una editorial", pero supongo que ese es un error que habría cometido tarde o temprano fuera como fuera. Lo curioso es que revisando mi pasado me doy cuenta de que hay muchas más cosas que me enorgullezco de haber hecho que cosas que creo que debería haber hecho de otra manera; y que las que cambiaría, a su vez, han servido para traerme hasta aquí. Así que, en el fondo, mejor no tentar a la suerte, y "Virgencica, que me quede como estoy".










Comparte