jueves, abril 29, 2010

16 días

Decorar cajas con dibujos complejos se está empezando a convertir en una obsesión para mí. Siempre me ocurre igual, desarrollo fijación por un entretenimiento metódico, repetitivo, hasta que se me ocurre otra y abandono la anterior. Los actos creativos y difíciles, no repetitivos, solía desarrollarlos bebida.

Estoy descubriendo partes de mí que no sabía que estaban ahí. Partes más optimistas, alegres, responsables y eficientes. Sin embargo hay otras que faltan, hay un profundo placer iluminado que por ahora ha desaparecido. Todo es más intenso y más superficial a la vez, va más lento y más rápido (cada día es largo, larguísimo, pero los días se suceden a velocidad pasmosa).

miércoles, abril 28, 2010

15 días

Me cuesta enfocar la vista en la pantalla después de pasarme varias horas decorando otra caja roja (sí, cuadraditos y mil cosas más). Tampoco creo que sea bueno para mi salud pasarme horas encorvada sobre las cajas. En fin.

Y hablando de dibujitos, encontré por Internet a una ilustradora alucinante. Se hace llamar Zain7 y podéis encontrar más de sus imágenes en su deviantart. Mientras, os dejo algunas de mis obras favoritas (me fascina el uso que hace del rosa y el azul):




Terminé el libro de Ishiguro y, aunque estoy de acuerdo con él en que le funciona mejor centrarse en lo que conoce (el mundo occidental) a pesar de su inicial deseo de retratar sus orígenes (Japón), la obra es excelente, como siempre. Ishiguro es un maestro de la insinuación, de decirlo todo sin apenas decir nada, de dejar que el lector absorba decenas de explicaciones para cada párrafo de su obra. Ahora acabo de empezar City of Glass de Paul Auster. Veremos qué tal.

Y sí, sigo con el mono, aunque afortunadamente no tan mal como ayer.

martes, abril 27, 2010

14 días

Me cuesta respirar y me duele el costado, la ansiedad me está puteando. Ya que las pastillas hacen poco en este tipo de situaciones, normalmente solía recurrir al alcohol, que me calmaba bastante.

AARGH.

lunes, abril 26, 2010

13 días

Podéis ver la caja finalizada aquí. Creo que ha quedado bastante bien.

Hoy me está costando, salí a tomar algo y resistir fue más difícil de lo que había supuesto. Por alguna razón estoy algo melancólica: ¿estrés? ¿síndrome de abstinencia? ¿imposibilidad de dibujar cuadraditos porque tenía que trabajar? Quién sabe. Me marcho a meterme en la cama y a leer un poco, me falta poco para terminarme  An Artist of the Floating World, de Ishiguro, aunque conociendo a Ishiguro dudo que eso me vaya a animar mucho.

Buenas noches.

domingo, abril 25, 2010

12 días

Tengo una historia en mi cabeza. Una historia sobre una chica que acaba quedándose ciega de tanto fijar la vista dibujando cuadraditos en una caja de cartón. La chica ha abandonado a todos sus amigos y familia, no sale de su casa (todo lo pide online) y su vida social es exclusivamente virtual (si la tiene, no lo he decidido, ya que chatear, por ejemplo, implicaría dejar de dibujar cuadraditos).

Me parece que podría llegar a convertirme en esa chica. Mi naturaleza obsesiva empieza a dominarme. Creo que estoy en un estado regresivo, volviendo a una infancia en la que las personas no me interesaban y el mundo de dentro de mi cerebro era un extraordinario universo sin límites, repleto de ideas creativas ligeramente delirantes. Ese mundo de no salir de mi habitación, porque todo lo que quiero y necesito ahora mismo está aquí. A lo mejor fue el alcohol lo que me convirtió en un ser sociable, y realmente no lo soy. Bueno, sí soy sociable. Con los conejos púrpura, los corazones atravesados por tornillos y las paredes circulares soy tremendamente amigable.

sábado, abril 24, 2010

11 días

Anoche resultó ser mucho mejor de lo que me esperaba, y me mantuve ocupada hasta las cuatro de la mañana pintando de rojo y barnizando cajas de cartón. Para qué, os preguntaréis (o no). Pues para hacerles cosas tales como esta (aunque todavía no está terminada, pero os hacéis una idea), que pienso llenar de pulseras de Miss Cristal:


Esta noche es el cumpleaños de un buen amigo y toca socializar un poco. Me llevo mi botella de Don Simón Vino de Verano Sin Alcohol y Sin Azúcar (¡toma!) a su casa y a ver cómo me va. Curiosamente recuerdo que hace justo un año también fui a su cumpleaños con bebidas no alcohólicas (refrescos del Mercadona, si mal no recuerdo).

viernes, abril 23, 2010

10 días

Tengo una migraña realmente horrible, y es viernes por la noche y estoy en casa. Sin beber. Esto es oficialmente muy mierdoso.

Si se me pasa tal vez amplíe esta entrada.

Editando: Al final he acabado pringándome de pintura decorando unas cajas de cartón. Parezco una niña chica y la casa está llena de cajas secándose, pero la cosa ha mejorado notablemente.

jueves, abril 22, 2010

9 días

No he parado de hacer cosas en todo el día, y os dejo corriendo que ya tengo que marcharme otra vez. Sólo he entrado para dejar constancia del noveno día. Pues eso.

miércoles, abril 21, 2010

8 días

Cuando uno deja de beber suele darse cuenta de dos cosas importantes: primero, que sus opciones de ocio se ven sensiblemente reducidas, y segundo, que todos sus amigos son unos borrachos. Lamentablemente, desde el mismo momento en que decidí comenzar este proyecto de 30 días, han ido apareciendo varios planes que sólo son atractivos como consumidora habitual de alcohol. Una fiesta en la Feria de los Pueblos donde nos iban a convidar a cerveza boliviana, una noche de juerga en casa con amigos con los que suele resultar difícil quedar (porque trabajan en un bar), una maratón de juego en red con vino barato (no, el Civilization y el Heroes no tienen la misma gracia sobria), una madrugada etílica dibujando. Incluso estoy planteándome renovar este mes mi suscripción al World of Warcraft, y es que no hay nada como hacerse una raid con una cervecita al lado. Parece una tontería, pero es que estamos (o por lo menos estoy) inmersos en una cultura de alcohol. Probad a ir a una boda, bautizo o comunión sin probar gota de vino, cerveza o copas (sí, esto va por ti, Álex), intentar seguirle el ritmo a los demás es francamente difícil. Las cosas más divertidas de repente se vuelven insulsas, y uno de repente se vuelve un ciudadano de provecho: se levanta más temprano, hace más ejercicio, se vuelve tremendamente productivo y permanece recluido en casa porque a) no quiere caer en la tentación de beber y b) tampoco hay un plan más atractivo.

Estoy por reiniciar los jueves del punto y ganchillo, pero tendría que volver a encontrar chicas lo suficientemente majaras/alternativas como para prestarse a algo así, y lo peor del asunto es que no hay nada mejor que una tarde social de punto acompañado de vino dulce y/o absenta.

Definitivamente, voy a tener que reinventar mi vida social.

Y a continuación, una lista de fotos de famosos con gatos, porque yo lo valgo:


Toma Zooey Deschanel, Amy Lee y Chloë Sevigny. Más famosos con gatos en http://www.listal.com/list/cats-fanciful

Actualizando: Acabo de descubrir que el licor sin alcohol que probé el otro día y del que hablé en una entrada anterior lo hace Espadafor. Por eso el licor este sabe igual que su vino sin alcohol.

martes, abril 20, 2010

7 días

Y voy haciendo una semana de buenos comportamientos y mejores costumbres (espero). Y para ayudar a sobrellevar la abstemia, elijo un lingotazo de monería con el gato viajero:


Kitty es una gatita que encontraron Guillaume and Laetitia, dos viajeros franceses que están recorriendo a pie nada menos que 13 países diferentes. Kitty apareció en Louisiana, siendo todavía una cría, y aunque inicialmente la recogieron con la intención de buscarle un hogar, la gatita se ha adaptado tan bien a su estilo de vida viajero que han decidido que no pueden prescindir de su compañía. Aquí tenéis la historia completa (en inglés). Con todo, no tengo muy claro si es gatita o gatito, por la manía que tienen los anglosajones de mencionar siempre a los gatos en femenino.

Aunque me he levantado con migraña, y no he podido ni salir a la calle durante unas cuantas horas, el día ha sido muy provechoso. Sigo con mil ideas y proyectos en la cabeza pero por experiencia sé que es mejor concentrarse en uno solo y no dejarse llevar por cientos de ideas que luego exigirán demasiado esfuerzo. No sé qué haré cuando acaben los 30 días. Lo ideal sería convertirlos en 60, pero no quiero adelantar acontecimientos. Por ahora me centro en estos 30, que bastante me van a costar. Intentaré que la impaciencia no me domine como de costumbre.

lunes, abril 19, 2010

6 días

Los lunes siempre dan ganas de hacer algo diferente porque, qué remedio, los lunes son asquerosos. Sin embargo ha sido un día bastante normal, sin juergas ni nada extraordinario. No tengo problema con los domingos por la noche porque suelo afrontar la semana nueva con bastante ilusión, con ganas. Luego llega el lunes, estoy cansada, arrastro mi cuerpo hacia el paseo marítimo, y a los diez minutos ya estoy resoplando, quedándome dormida en los bancos. Hoy estaba todo particularmente asqueroso porque se ha celebrado recientemente un torneo de paintball en la playa, y todo está lleno de vasos de plástico medio vacíos, capuchones de tinta fluorescente y basura variada. Iba escuchando una conferencia sobre Brahms (sí, es bastante más entretenido que ir escuchando música, curiosamente) y conseguí llegar justo a tiempo para terminarla, con frío, sueño y desidia generalizada (algo así como una clase a primera hora en la facultad). Es como si me hubieran chupado toda la energía antes siquiera de empezar. Comienzo a animarme sobre las seis de la tarde y me enzarzo en una búsqueda sobre la posible falsedad de unas cuentas de obsidiana que compré hace tiempo. Iba a subir un collar nuevo a Miss Cristal pero no quería hacerlo hasta estar segura de qué estaba hecho; al final me he contentado con hacer un par de pendientes.

Queda la sensación de que se ha hecho algo, pero no todo lo que se debería. Esa sensación me gusta acallarla con unas cervezas al final del día, pero qué vamos a hacerle, tendré que consolarme con Ishiguro, Sennett y la férrea determinación de concentrarme en la acción, no la potencia.

Por cierto, probad Scribbler, es una aplicación genial para dibujar chorradas.

P.D.: ¿A alguien más le pasa que cuando se acuesta por la noche se le ocurren miles de cosas interesantes que contar en un blog, pero cuando llega el día siguiente y el momento de escribirlas, no se acuerda de ninguna?

domingo, abril 18, 2010

5 días

Llevo unas 24 horas atormentada con la dichosa pregunta de si 0,9999~ = 1 o si 0,9999~ < 1. Entiendo perfectamente las explicaciones matemáticas a por qué, inevitablemente 0,9 periódico es igual a 1, pero intuitivamente me resisto a aceptarlo, y esto me está volviendo loca. Creo que voy a tener que dejar de lado mi habitual excusa de "soy de letras" y ejercitarme un poco más en el uso de mi hemisferio derecho. Otro proyecto para el futuro cercano (¿30 días intentando resolver problemas matemáticos? Creo que sería mejor pasar 30 días desempolvando mis libros de mates del colegio).


Por otro lado, me he cargado mis buenas intenciones respecto a comportarme de forma ética en la crítica y le he dado un buen rapapolvo a La historiadora de Kostova, podéis ver el artículo en Lecturalia. Intentaré no volver a hacerlo, pero dejo el artículo abierto para que sus admiradores puedan explicarme cuán equivocada estoy.


Me han cambiado un tratamiento médico que tenía, y con la medicación nueva padezco de insomnio y somnolencia a la vez. ¿Qué significa esto? Pues que puedo dormir 12 horas seguidas y seguir teniendo sueño, y no tener manera de conciliar el sueño una vez que me acueste. Es una jodienda y espero acostumbrarme pronto. Ahora más que nunca tengo que hacer uso de mi rutina de levantarme a las 6 am y acostarse a las 10-11 pm.

Siempre es bueno recordarlo...

sábado, abril 17, 2010

Día 4

Para superar con éxito un sábado no alcohólico, visité hoy el Mercadona, famoso por sus estanterías kilométricas de diversos brebajes de precio asequible. Encontré dos bonitas botellas de licor sin alcohol (una de mora y otra de manzana), y hállome probando el de mora en estos instantes. El veredicto: rico, rico. No sé si me ayudará a sobrellevar el mono pero queda muy bonito en el vaso, eso desde luego.

El día de hoy ha sido laaargo, largo. A la vuelta de Granada paramos en Antequera para ver a una amiga, y al volver a casa por la costa de Málaga me sentí, una vez más, tremendamente afortunada por vivir en un sitio para el que otras personas ahorran para irse de vacaciones. Los gatos se han mostrado más que contentos por nuestro regreso, y yo más que contenta por poder sentarme en mi butaca y hacer el tonto por Internet, mientras Ebo intenta beberse mi falso licor y Víctor atiende a un tutorial online sobre cómo construir la ciudad perfecta en el Sim City 3. Tremendo.

viernes, abril 16, 2010

3 días

Y mira que es difícil, ya que estoy en Granada, rodeada de bares, cervecerías y tentaciones por doquier. Intenté recompensar mi sobriedad con un helado, pero a mitad de éste me acordé de que ni siquiera me gustan (se me ha quedado cierto asco en el cuerpo del que no consigo deshacerme; esto me pasa por comer con los ojos). Afortunadamente el vino sin alcohol (zumo de vino y manzana) está muy bueno, y he dedicado el día a hacer papeleos varios y a visitar centros comerciales.

jueves, abril 15, 2010

Recuperando el tiempo perdido

Aunque hoy no me he levantado a las seis de la mañana (todavía me estoy recuperando de la noche de LAN en celebración del cumpleaños de mi hermano, en la que perdí miserablemente al Héroes III y bebí en grandes cantidades para compensar mi posterior sequía), son sólo las siete y media de la tarde y ya estoy reventada. Si bien una rutina diurna es algo que nunca pensé que me serviría de mucho, durante los últimos meses me ha ayudado a llevar mi continua y habitual somnolencia y me ha prestado unas cuantas horas más al día que no sabía que tenía. Y es que ese par de horas antes de irme al paseo por la mañana posiblemente sean las mejores, son las que uso para perder el tiempo por Internet y disfrutar de la calma que proporciona que los demás estén durmiendo y que todavía no haya salido el sol.

Segundo día sin alcohol.

Leyendo: The Corrosion of Character: The Personal Consequences of Work in the New Capitalism, de Richard Sennett y An Artist of the Floating World, de Kashuo Ishiguro.

miércoles, abril 14, 2010

¿Qué explorador usas?

Recientemente encontré una página web muy interesante donde se evaluaba el rendimiento de los principales exploradores de Internet: Google Chrome, Safari, Opera, Mozilla Firefox y Microsoft Explorer. Los resultados no son muy sorprendentes: Chrome gana por goleada y Explorer se comporta de manera nefasta. Aquí podéis verlo todo. Personalmente me costó mucho pasar de Explorer a Firefox en su día, uno se acostumbra a algo y, por mucho que le digan que otra cosa es mejor, le da pereza invertir el esfuerzo y tiempo necesarios para aprender a usar algo nuevo. Claro que ahora ya hay poca diferencia a nivel de uso de un explorador a otro (actualmente uso Chrome) y dicho esfuerzo es mínimo. Un poco como Linux, que antes era un mastodonte para uso exclusivo de tecchies y hoy en día es tremendamente asequible gracias a plataformas como Ubuntu. La única razón por la que servidora, bastante ignorante en cualquier tema técnico, no usa la maravilla que es Ubuntu en comparación con Windows (con Vista ni me atrevo, sigo con XP) es una terrible y trágica incompatibilidad del World of Warcraft con mi tarjeta gráfica al usar Wine (un programita genial que emula Windows para que puedas usar programas incompatibles con Ubuntu). Y una tiene sus prioridades.

Por otro lado, sigo poniéndome las pilas en mil cosas, como de costumbre. Quiero iniciar un proyecto que empecé hace algún tiempo pero que no pude completar. Es mi proyecto de los 30 días (un poco como esa intragable chorrada televisiva llamada 21 días, pero bastante más "light"). Se supone que si haces algo todos los días durante el suficiente tiempo, se convierte en un hábito. Usando este método he medio-conseguido encontrar una rutina tremendamente útil al obligarme a levantarme a las 6 de la mañana, lo que ha mejorado significativamente mi calidad de vida. Hoy empiezo un proyecto nuevo, que ya intenté en su momento y en el que fracasé estrepitosamente: no beber alcohol durante 30 días. Mi récord está en 23, ya que las obligaciones sociales y mi propio gustillo por el buen vino y la buena cerveza siempre me han impedido ser fiel a mi compromiso.

Así que hoy es día 1.

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